¿Dónde está tu Dios?

¿Dónde está tu Dios cuando catástrofes naturales arrasan ciudades enteras?¿Dónde está tu Dios cuando medio mundo se muere de hambre?
¿Dónde está ese ser?

Es verdad, si Dios es Bondad, si Dios es Amor… ¿cómo es que la humanidad se encuentra sometida a semejantes pruebas y catástrofes?

Desde el origen de la Humanidad ha sido latente el sentido religioso, pero en gran medida este sentido no era sino una sustitución por lo divino de lo que entonces resultaba racional o científicamente inexplicable…  Por esta razón, cuando la humanidad ha progresado tecnológicamente, al desvelarse las respuestas de lo que antes suponía un Misterio, muchos de nosotros abandonamos el interés por lo religioso al ser ésta una asignatura resuelta, una cuestión zanjada. La verdad es que desde este punto de vista racional y frío, toda catástrofe natural, por muy dura que nos resulte, queda igualmente explicada. ¿Por qué suceden las catástrofes naturales? Pues porque son fenómenos físicos, de la naturaleza, que se pueden explicar científicamente, y en este sentido, sería un permanente acto de milagrería el que la Tierra no tuviera terremotos, tsunamis, huracanes o inundaciones y sequías… Está en su naturaleza, en su orden de funcionamiento, que tales cosas sucedan. De igual manera existe la enfermedad, antes atribuida a poderes malignos superiores o a castigos divinos, y ahora explicada perfectamente a través de virus, bacterias y microbios, o cualquier otro proceso de índole genética, etc…  El hecho es que parecería que a medida que la Ciencia ha crecido ha quedado menos espacio para Dios… y sin embargo, a pesar de ello, la pregunta que encabeza este artículo me la repiten amigos, familiares, y por supuesto, lectores del blog… con cierta insistencia ¿Por qué tu Dios permite que sucedan estas tragedias? Parece que por un momento, en ellos, cabe la posibilidad de contemplar una realidad espiritual, que de darse, resultaría irreconciliable con el injusto y duro mundo en el que vivimos. Tal conflicto nace de la suposición de que es en lo material y circunstancial en dónde reside la felicidad de nuestra alma… por eso, aquel que hace esa pregunta, revela una profunda inquietud interior, porque la paz es inalcanzable cuando se cimienta en las arenas de lo temporal.

Pero la cuestión también podría plantearse inversamente. ¿Sería conveniente que Dios interviniera constantemente salvándonos la vida de inumerables eventos que la naturaleza ha determinado que padezcamos; accidentes, enfermedades, crisis, … catástrofes?

Sin embargo no es éste el planteamiento acertado, puesto que no hemos accedido a la verdadera naturaleza de lo que es la vida espiritual, aquella que nos define íntimamente, verdaderamente. Intentaré explicarme.

Tal vez la respuesta no está en un argumento o razonamiento

tal vez la respuesta reside más en una experiencia

Si estamos hechos de la naturaleza espiritual de Dios

si estamos conformados a su imagen y semejanza

si este parecido reside en las cualidades del Creador

de la cual el Amor es la principal,

significaría que vivir para el Amor es la razón de nuestra plenitud

la que colma nuestra naturaleza humana:

estamos hechos para amar

De ser esto cierto nada habríamos de temer

pues lo único seguro de nuestra existencia material

es que ésta terminará un día, más tarde o más temprano.

No es lógico que un alma se perturbe por el fin de su existencia

pues es su devenir natural

De igual modo es muy lógico suponer

que nuestras circunstancias no habrán de ser ideales

porque por definición lo ideal es inalcanzable

Así que es iluso esperar una vida libre de adversidad,

incluidas, catástrofes, enfermedades y crisis…

Y el comprender que el alma humana se colma en el Amor

y no en circunstancias favorables e ideales

o en una vida interminable a salvo de contratiempos

-como muchos parecen esperar que así sea-

es una experiencia, no un argumento,

y como experiencia cada cual tiene la libertad de emprenderla

… o descartarla.

Pero para quien lo vive,

su corazón se llena de compasión

al ver como en la marea de los tiempos,

tantos que no conocen este Amor

cegados por avaricia, egoísmo, soberbia…

es decir, en la  ausencia de la luz que es Dios,

propagan el mal por la Tierra

El que conoce el Amor

está impelido por El,

no desea sino una vida volcada en los demás,

los más cercanos… los más lejanos

amigos… o enemigos

no tiene límites.

Vivida esta experiencia

un alma se aferra al Amor

quiere vivir para el Amor,

crecer en El,

y así experimentar una alegría y una paz

que nada ni nadie te la puede proporcionar

que nada ni nadie te la puede arrebatar

¿Dónde está mi Dios?

En mi corazón…

en tu corazón… aunque todavía no te hayas parado a buscarlo

Anuncios

2 Respuestas a “¿Dónde está tu Dios?

  1. Totalmente de acuerdo, Dios está en el corazón !!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Bendiciones

  2. MUY BUENO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s