Cómo llenar tu vida de amor

Aprender a amar exige tiempo, y no es fácil… y es posible que sonrías al leer esto, pero me gustaría que leyeras hasta el final. Hay dos aspectos realmente importantes sobre los que merece la pena reflexionar.

El primer contratiempo con el que tropezamos, la primera dificultad, es el mismo concepto de lo que es el amor. Todos pensamos inmediatamente en un sentimiento… un bello sentimiento que expande el corazón, nos inspira felicidad. Es curioso, porque como todo sentimiento, a la mayoría de las personas les resultan incontrolables. A veces está y a veces no. El amor puede desaparecer… y resurgir… podemos conocer a alguien que de pronto nos enamora de nuevo y nos devuelve la ilusión de vivir. El amor puede verse reflejado en la fidelidad a nuestra pareja con la que llevamos compartiendo la vida gran número de años… es el amor incondicional a nuestros hijos, a nuestros padres… pero que diferente el uno del otro… ¿O no?

Pero vivir el amor supeditados a lo que nos dicta nuestros sentimientos puede ser embarcar en un barco y arrojar el timón por la borda… porque si desconoces cuál es la fuente de lo que sientes, ¿cómo podría decirse que llevas tu vida sino a la deriva? No me interpretes mal, no quiero decir que los sentimientos tengan que estar supeditados a la razón, sino que debemos conocernos a nosotros mismos para conocer la fuente de nuestros sentimientos… porque estos pueden ser traicioneros. De la misma manera que no debemos dejarnos llevar por la ira, la envidia… muchas veces el amor nos lo inspira un bello rostro… ¿pero es eso amor?

No. El amor es una fuerza muy poderosa y es mucho más que un sentimiento. Late dentro de nosotros pero no sabemos liberarla. Estamos tan sujetos por nuestra gravedad personal, nuestro egocentrismo, que todo lo contemplamos deformados por nuestro particular interés. Apenas sabemos liberarla en direcciones muy particulares… nuestra familia, algunas amistades… Dependiendo de nuestra salud interior, cuanto más supeditados estamos a esa negativa fuerza interior que es el egoísmo, más utilitarista es nuestra mirada sobre el prójimo… y también sucede que más insensibles nos volvemos. Sí, el egoísmo acaba matando todo sentimiento producido por el amor, por eso los que caen en ese agujero sin fondo inician muchas veces una loca huida hacia delante en busca del “amor”, y pasan de un enamoramiento al siguiente sin darse cuenta de lo que están haciendo es una simple excitación hormonal que cada vez dura menos. No, nadie te va a dar el amor porque el amor es algo que debes encontrar en tu interior. Aquellos que tienen suerte y lo viven y experimentan  también es importante que conozcan de dónde y por qué surge, porque de esa manera su vida será aún más plena.

Amar es la renuncia a uno mismo. Si amas verdaderamente a tu marido significa que estarás dispuesto a todo por él. Si amas verdaderamente a tu mujer estarás dispuesto a todo por ella. Cuán poderosa y feliz es la unión de dos personas que aman así. El principal error en el que vive nuestro mundo moderno es creer que esa disposición a hacer lo que fuera por el otro “surge” de un sentimiento. Cuando se nos plantea un sacrificio por amor inspeccionamos nuestro estado sentimental y valoramos hasta que punto nos “nace” ese sentimiento… si vemos que no “surge” un deseo de acción incluso, algunos abandonan por “no tracionar sus sentimientos”, “no ser hipócritas”. En otros casos obramos con mayor o menor gana. Y el amor no es así. Desde luego no debería ser así. Resulta que funciona exactamente al revés. La completa y desinteresada sumisión de nuestra voluntad a la necesidad del otro, el amor, es la fuente a partir de la cual brota el caudal del sentimiento. Si dejas que el egoísmo, la fuerza opuesta, ocupe poco a poco el centro de tu vida sucederá que tu disposición a darte al otro dismuniye… ¡sería un milagro que dada esa actitud interior brotaran sentimientos de amor de tu corazón! ,  no es que el amor se apague, es que tu egoísmo lo mata. El amor es una actitud frente al otro, y de esa actitud surgen los sentimientos… surge la plenitud. Cuando comprendes esta disposición del ánimo, esta mirada interior del alma que ha dejado de quedar hipnotizada en uno mismo y se pregunta por los demás, libre de esa atadura que nos esclaviza, empiezas a vivir porque cada ocasión en la que tropiezas con “el otro” es una ocasión de volcarte, de experimentar el amor. Una vez aprendes a liberar esa espita que nos contiene te conviertes en una fuente de luz. Aprender a liberarse de lo que nos retiene no sólo es una fuente de paz, sino también de dicha. Y también comprendes que  esa forma de vivir, de contemplar al prójimo, es universal. Puedes vivir en esta actitud respecto a cada una de las personas que se crucen en tu vida a partir de este mismo instante… y eso es algo que merece la pena hacer. La primera lección del amor es ésta; el amor es una actitud frente al prójimo, de esa actitud y de esa forma de obrar nacen los sentimientos, no es al revés.

¿Cómo hacerlo? Desde luego esta idea tan brillante no es fruto de una tarde filosófica inopinada. De hecho no es una idea, más bien diría que es el descubrimiento  personal, íntimo, de la esencia de nuestra propia naturaleza. Es el descubrimiento de la dicotomía interior de nuestra faceta espiritual. Comprender que nuestras actitudes, nuestros pensamientos, se mueven entre dos focos, nuestro interés particular, nuestro ego, o la actitud del amor, Dios. Así, un día empecé buscando a Dios en la oración y descubrí el Amor. El buscar a Dios es descubrir que la bondad está en el amor, y el amor es mirar a quienes te rodean preguntándote que bien les puedes hacer, qué necesitan de ti, en qué puedes darte a ellos, desear a cada uno el máximo bien incluso aunque parezca que eso te perjudica o te daña. Unas veces proporcionarás alegría, otras veces será consuelo, otras veces amistad, … siempre amor. Esta forma de vivir es plena. Este descubrimiento surge del mensaje de Jesus: “amarás a Dios sobre todas las cosas” Este deseo, convertido en máxima de nuestra vida, se convierte en la puerta por la que el alma se libera, por la que descubres el amor, por la que comprendes la naturaleza espiritual del hombre, por la que te verás a ti mismo con luz, comprendiéndote, comprendiendo a los demás…La segunda lección es ésta: comprender que el amor puro es lo esencialmente opuesto al egoísmo. Donde está el uno no puede estar el otro.

Puesto que amar es una actitud en la vida uno debe conocer bien cuáles son sus disposiciones interiores habituales así como explorar cuáles son las actitudes que serían las propias del amor. Ese camino tiene un nombre y si lo inicias no harás sino empezar a buscar a Dios en tu interior. Y esta búsqueda exige el ejercicio diario de la oración. El amor tiene muchas facetas y descubrirlas es una aventura… si no lo crees echa un vistazo a este blog.

Amar… yo aprendí a amar en la oración. Todavía sigo aprendiendo. ¿Hasta cuándo? Ojalá siga aprendiendo hasta el último instante.

Sigue en: El secreto del amor

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17 Respuestas a “Cómo llenar tu vida de amor

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  4. “el amor no da . el amor no pide el amor es uno y simplemente se vive”. para amar a
    los demás primero amate a ti mismo,

    • Estimadísima gloria; amarse a uno mismo… o despreciarse a uno mismo,… ambas son pesadas cadenas de las que hay que liberarse. Sí, es verdad, el amor se vive, hay que buscarlo en tu interior, descubrirlo en cada instante de tu vida porque cada instante lo puedes llenar de amor y dicha…. o de egoísmo.
      Un gran abrazo y gracias por tu comentario.

  5. Pingback: Ama al prójimo como a ti mismo « Siete círculos

  6. Felicidades y gracias por compartir tus conocimientos y vivencia.”debemos conocernos a nosotros mismos para conocer la fuente de nuestros sentimientos… porque estos pueden ser traicioneros. De la misma manera que no debemos dejarnos llevar por la ira, la envidia”…
    La paz sea contigo.

  7. Pingback: La felicidad no se busca, se encuentra « Siete círculos

  8. Estimado sietecirculos; yo no creo que amarse a si mismo sea una pesada carga que hemos de llevar. Si no te amas y te valoras a ti mismo, como puedes querer y valorar a alguien ???
    Un saludo

    • Serenas Reflexiones

      Verás, todos tenemos una incontrolable sed de amor por nosotros mismos, deseamos sentirnos bien y ser felices… está en nuestra naturaleza el deseo de felicidad. Sin embargo el hecho de que no viva pendiente de lo que mi egoísmo me reclama (elevados pensamientos sobre mí mismo que exigen un trato respetuoso y cariñoso de los demás, etc, etc, etc…) no quiere decir que me valore ni más ni menos. De hecho creo que no necesito valorarme… ¿qué significa eso de valorarse? ¿soy mejor que los demás?…¿peor?… ¿no será acaso que soy ni más ni menos igual que los demás?… y para llegar a esa conclusión… ¿hace falta dedicar mucho tiempo a pensar?
      Es curioso cuánta gente llega aquí buscando este tema: el amor a sí mismo… y esa búsqueda denota una preocupación, una insatisfacción. Y cuánta más necesidad de amor por sí mismo se tenga, más insatisfacción se genera. El egoísmo es básicamente insaciable.
      Verás, cuando el alma fija su mirada en sí misma es parecido a un enorme embudo que aspira hasta el último de nuestros pensamientos. ¡Qué difícil es escapar de él! Habrás de alimentar a ese devorador constantemente con todo tipo de pensamientos e ideas felices, y con qué facilidad se viene todo abajo y hemos de acostumbrarnos a vivir en la insatisfacción…
      Y sólo se descubre el Amor cuando se es capaz de apartar la mirada de uno mismo, me refiero a esa mirada interior en la cual uno mismo es el centro de nuestra atención, principio y fin de nuestros deseos e intenciones, y descubre a Dios, en su corazón… y esta experiencia es realmente liberadora! Cuando descubres a Dios eres capaz de amar como nunca antes habías imaginado,… y esa capacidad de amar para nada depende de lo que tú pienses y consideres sobre cuánto más o menos vales. Sustentado en Dios tu amor se transforma en Amor.
      Es mi humilde opinión Jorge, como digo, basado en una experiencia… no es un razonamiento filosófico destinado a convencer a nadie… si acaso una invitación para que, a través de la práctica de la oración, el que quiera pueda vivir esta auténtica liberación.
      Muchas gracias por tu comentario y recibe un cordial saludo.

      • Nunca olvidemos
        Lo que dijo Jesús
        Que muy claro es
        “Repudiense a si mismos y carguen su cruz”
        No olvidemos que Dios lo sabe
        Todo incluso nos conoce más que nosotros mismos
        Busquemos la fuente perfecta.
        Es conocido grupos y terapias donde nos
        Ayudan supuestamente a “encontrarnos a nosotros mismos”
        ¿Es eso lo que realmente queremos? No olvidemos que la perfeccion se perdió en
        El eden y nosotros aún cuando somos niños tenemos la tendencia a pecar y la debilidad
        Por lo malo, ¿no será mejor acudir a Dios y olvidarnos de nosotros ? Saludos y Dios bendiga e instruya.

  9. Pienso q hoy no hay verdadero y duradero amor, porque la gente no se quiere. Estamos ante una sociedad anestesiada a la etica, moral, sentimientos… Las parejas duran una media de cinco años… algo no funciona. Pieso que la incorporación de la mujer al mercado laboral, siendo beneficiosa, ha perjudicado a la familia.
    Un saludo a todos

  10. Maria
    El amor libera, el egoismo te ata cada vez más porque te encadena y el ansia de tener te hace olvidarte de ti mismo y de los demas. El amor es lo que te llena de felicidad es tan necesario como el aire que respiramos que sin el no podemos vivir sin el amor somos tristes, enfermos, crueles. El amor nos hace mas mas humanos, felices y libres.
    Un abrazo a todos sobre todos a los mas necesitados de amor… FELIZ NAVIDAD PARA TODO EL MUNDO

  11. que se hace para querer al projimo, he leido por ahi que cuando uno no se quiere no ama al projimo, debe ser cierto porque yo no me quiero y tampoco quiero al projimo, si me importan los que sufren los viejos, los que tienen problemas, y voy al asilo para visitarlos, y llevo la virgen por los hogares para que la gente se incline a Dios, pero no amo al projimo, lo veo comodo, que solo vive para el, sin preocuparse por el otro, impulsado para satisfacerse en sus cosas, (se que no son todos), y me maravilla cuando veo gente que hace por los demas cosas,
    me gustaria sentir amor al projimo para ser mejor, mi hermana dice entusiasmada que la gente es magnifica y no va a la iglesia, y yo que estoy en ella siento lo contrario algo falla en mi y no se como sentir otra cosa, me fatiga rezar, no siento emocion, no siento una respuesta, no digo que la culpa es de Dios, se que es mia porque algo hago mal,
    soy viudo y al morir ella hace ya 7 años, se apago la luz, pero siempre vi a la gente comoda, cuando uno convoca a una reunion en la iglesia vienen muy pocos donde estan todos los catolicos comprometidos,
    en una revista lei un titulo que decia “Dios ilumina mas que el sol”. los catolicos somos tibios, por eso no cambia nadie, no somos luz de nadie, y yo soy el primero, como se encuentra a Dios?, hay alguno por ahi?

  12. Excelente artículo 👏👏👏👏

  13. – Jeremías 17:9
    Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
    – 1 Corintios 13:13
    13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

    – Lucas 10:30-37
    30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
    31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo.

    32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.

    33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia;

    34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.

    35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.

    36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?

    37 Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

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