Señor mío y Dios mío
en verdad, acrecienta mi corazón con tu Amor
pues es aún, ciertamente, mi corazón,
pequeño y mezquino
Aunque brilla con el reflejo de tu luz
y se derrite en el calor de tu presencia
¡aún queda tanto por hacer!
Quisiera que fuera tu Amor
el único afán que me ocupara
y no los egoístas intereses
que calculan y limitan la caridad,
ni las mezquindades
que proceden del rencor,
o las inquietudes
que provienen de los malos apegos,
ni de la comodidad o sensualidad
con la que nos tienta el mundo.
Quisiera que fuera tu Amor
lo único que me embargara,
no por buscar mi propio bienestar
sino por satisfacer humildemente
tu sabia voluntad
Quisiera que fuera tu Amor
mi único sustento
y abandonado en él
pudiera darlo sin medida
a todos mis hermanos.
Tú, que con tu luz me has deslumbrado,
con cuyo calor me ha confortado,
y con tu aliento me has devuelto a la vida,
no puedes dejar de atender esta sencilla súplica
que en todo es obediente a ti
Amén.

Quisiera que fuera tu Amor
el único afán que me ocupara
y no los egoístas intereses
que calculan y limitan la caridad
gracias