Espíritu Santo, Señor mío y Dueño mío,
pétreo pedestal sobre el que se erigen
las moradas de los justos,
vedme ante vos postrado,
os adoro y os amo.
Bien sabéis que mi vida pende del anhelo
de serviros y seros fiel,
más, una y otra vez mi espíritu es inconstante,
frágil rama quebrada por el viento,
arena amontonada barrida por las olas,
barro seco resquebrajado al sol…
Desconozco la perseverancia en un propósito,
me quebranto cuando mi voluntad no es la vuestra,
ignoro lo que es la renuncia a mí mismo
porque escasas veces me he vencido…
Sed vos el brazo fuerte que me sostiene,
adalid de mis esfuerzos y combates,
cimiento firme sobre el que asentar mi vida,…
y concededme el Don de la Fortaleza.
Que este don me ilumine y me enseñe
que la renuncia a mi propia voluntad
no es la cáscara vacía e insípida
del mero estoicismo,
sino un camino de amor,
¡verdaderamente sentido!,
hacia el más pleno de los Amores.
Bella oración; debemos orar a diario para lograr tener el auxilio de Dios con quien no es existen imposibles.
Un saludo desde http://lunare.wordpress.com/ ojala pueda pasar a dejar un comentario en mi blog, gracias de antemano.
” Ignoro lo que es la renuncia de mi mismo …..”
DEJO SOLO ESTAS PALABRAS PORQUE IGNORO TANTAS COSAS QUE POR MAS QUE BUSQUE SIGO EN LA IGNORANCIA Y ESPERO QUE ESTA ORACIÓN ME REFUERCE PARA CRECER COMO PERSONA Y CRECER COMO CRISTIANO .
Q BONITA ORACIÓN LA VOY A PONER EN PRACTICA